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Marihuana en zonas turísticas, ¿por qué no?

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Es absurdo que como país no demos ya ese paso, pero si al país todo le cuesta trabajo, me gustaría ver eso en Baja California Sur y Quintana Roo, que no tienen por qué ser víctimas de violencia de un trato inadecuado al tema de las drogas en México”, fueron las palabras que dijo el secretario de Turismo, Enrique De la Madrid, convencido que, legalizando el consumo, la producción y venta de marihuana, contribuiría, junto con otras acciones, a tener destinos más seguros.

“México es tan grande y diverso que deberíamos hacer ejercicios diferenciados, así lo han hecho en Estados Unidos, pues a pesar de que a nivel federal sigue prohibido el consumo y distribución de la marihuana es un hecho que, en diferentes estados de la Unión Americana, y particularmente en California, no sólo ya se legalizó para fines médicos sino recreativos”, puntualizó.

La propuesta del secretario de Turismo no me parece tan desatinada, al contrario, creo que es un tema que se debe debatir urgentemente, pues, los destinos que mencionó, se han convertido en zonas de conflicto donde corre mucha sangre y demasiadas lágrimas por las cruentas guerras entre bandas del narcotráfico. Tan solo, en Baja California Sur, el incremento de asesinatos pasó de 35 en 2012 a 550 en 2017, mientras que, en Quintana Roo pasó de 86 a 220, respectivamente.

Sin embargo, existen escenarios que no podemos pasar por alto: la mayor parte de las principales ciudades estadounidenses ha legalizado la yerba satisfactoriamente; la última entidad que lo hizo fue California, donde varias empresas se han afianzado firmemente como productores legales.

 

De este modo, la propuesta de Enrique de la Madrid reabre el debate sobre la legalización de la mariguana en el país que, hasta ahora, ha chocado con la estructura legal de México ya que este asunto está regulado por el Código Penal Federal y por la Ley General de Salud, de tal manera que las entidades locales no tienen autonomía para liberar el consumo de la yerba.

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