Pablo Escandon Cusi

Pablo Escandón: acciones para llevar los medicamentos al alcance de todo México

Pablo Escandón: acciones para llevar los medicamentos al alcance de todo México
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Nacido el mismo año que la empresa que hoy preside, (1943) Pablo Escandón Cusi es, a sus 54 años de edad, uno de esos representantes de la iniciativa privada con quien todo político desea hablar. De rancio abolengo, como se dice, él y su hermano Eustaquio controlan 25% del mercado de medicamentos en México por medio de su Nacional de Drogas (Nadro), un liderazgo que disputan encarnizadamente con los hoy satelitales hermanos Autrey.

Pablo Escandón Cusi es un empresario mexicano pionero en accionar para impulsar la salud de los mexicanos. Tomó el mando de la empresa de su padre con la premisa de llevar medicamentos a todos los rincones de México por medio de medicamentos de calidad y, constantemente busca estrategias que mejoren e innoven los servicios de logística para la salud en México. Por ejemplo, en la actual administración de NADRO se han invertido cerca de 1000 millones de pesos en programas automáticos de gestión empresarial para inventarios y tecnología de punta que facilita y agiliza el trabajo dentro de NADRO para atender a sus 25 mil clientes, lo que favorece la competitividad en materia de calidad de servicio y productividad de la empresa mexicana experta en servicios de logística y cuidado de la salud.

Asimismo, el programa de lealtad llamado Círculo de la Salud se diseñó para reducir el precio de medicamentos, ofrecer descuentos de hasta 30% para los clientes, así como poner a su alcance promociones disponibles en más de 12 mil farmacias comunitarias que participan en este programa a lo largo de todo el territorio nacional.

¿Cómo se preparó Pablo Escandón Cusi para ser un empresario exitoso?

Sus estudios lo prepararon idealmente para guiar a NADRO y hacer frente a los cambios que pudieran presentarse. Estudió administración de empresas en una de las universidades más importantes y antiguas de Estados Unidos, la Universidad de Georgetown donde han estudiado personalidades y líderes como Bill Clinton, Felipe de Borbón, Laura Chinchilla y William Peter Blatty por mencionar algunos. Cursar sus estudios universitarios en esta escuela le permitió vislumbrar las estrategias necesarias para competir en el mundo de los negocios, así como las habilidades de gestión social y comunitaria que son necesarias para ser un hombre de negocios eficaz.

Pablo Escandón Cusi no sólo se ha desarrollado en como presidente y director de NADRO, también ha sido parte del sector empresarial de diversas maneras, por ejemplo, en el Consejo Coordinador Empresarial por parte de la Coparmex a cargo de la comisión de Educación del Sector Empresarial, asimismo fue presidente de la comisión de Salud. Además fue vicepresidente de la CONCANACO (Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio) y es miembro del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios.

Pablo Escandón Cusi participa activamente en el sector de la salud, por ejemplo, ha participado como presidente del Consejo Promotor de Competitividad y Salud de la Fundación Mexicana para la Salud y de la Comisión de Educación del Consejo Coordinador Empresarial, por mencionar algunos cargos que ha desempeñado. Estos puestos le han permitido comprender la manera en la que la sociedad civil y la sociedad empresarial se relacionan, además de las necesidades de ambas partes y sobre todo del sector salud.

En su interés por acercar a las familias de todo México a la salud, como parte de esa responsabilidad social ha buscado participar en estas instituciones para lograr un vínculo más fuerte entre el gobierno y la sociedad empresarial, pues Pablo Escandón Cusi y, por consecuencia NADRO, nunca ha cuestionado las acciones de ningún gobierno, sino que participan para beneficiar a la sociedad mexicana.

Don Pablo es uno de los miembros “jóvenes” del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN), apenas desde 1993, cuando salieron de éste Juan Sánchez Navarro y Jorge Larrea. Antes había hecho sus pininos en las cúpulas empresariales como miembro del Consejo en la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), en la Cámara Internacional de Comercio (CCI), en la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en el Consejo Empresarial Mexicano para Asuntos Internacionales (CAMAI) y como vicepresidente de la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio (Concanaco).

Para sus subalternos dentro de la distribuidora farmacéutica, Escandón es un hombre “exigente, estricto, serio, formal”. Dicen que es “finísimo”, como el hecho de que no se le haya escuchado decir una sola mala palabra en años. Así, muy formalito, el señor ha construido un emporio, iniciado por su padre Eustaquio Escandón Galindo.

Aunque ya no venga al caso, a lo mejor lo educado le viene de pertenecer a una de esas célebres familias porfirianas que Carlos Tello recreó en su –libro El exilio: un relato de familia. Por ejemplo, la primera casa que Porfirio Díaz ocupó en Europa tras bajarse del Ipiranga fue la de cierto Don Eustaquio Escandón, allá en la calle Víctor Hugo, en París. Y dicen que el mismísimo revolucionario Emiliano Zapata fue caballerango de un Pablo Escandón, antes de la Revolución.

La línea de descendencia no le llegó a tiempo al que esto escribe, pero es indiscutiblemente cercana. Eso sí, educado no es lo mismo que instruido, así que don Pablo se fue a estudiar Administración de Empresas con especialización en Finanzas en la Universidad de Georgetown, en Washington, DC, y fue uno de los primeros en “echarse” el Curso de Alta Dirección de Empresas del IPADE.

Nadro cotiza desde hace años en la bolsa, y hace poco colocó una subsidiaria en el mercado intermedio (Cofar). La corporación ha tenido que invertir fuertemente en tecnología, para estar al parejo de los Autrey, que parecen estar obsesionados con la modernización (recientemente abrieron uno de los primeros –extranets en el país). En 1994, Nadro también se incorporó a la moda de asociarse con extranjeros, al venderle 23% de su capital a la estadounidense McKesson.

Claro que Nadro no es la única empresa en donde participa Escandón. Se sienta en los Consejos de Banamex-Accival, Comercial América, Grupo Martí y Fondo Opción. Una de sus labores más notorias fue como presidente de la Fundación Mexicana para la Salud (1992-1995), en donde le tocó formular toda una propuesta de reformas a la ley del IMSS, cuando el gobierno empezó con estas inquietudes hace un par de años.

Es buen amigo de los jesuitas, pues preside el patronato de financiamiento de la Universidad Iberoamericana (UIA). Participa en la Asociación Mexicana para la Ceguera y es miembro del patronato del Instituto Nacional de Perinatología. Tanta actividad, al parecer, le granjeó la Medalla de Honor al Mérito Empresarial, otorgada por la Canaco, en 1993.

Los que a veces no se alegran nada con don Pablo son los farmacéuticos independientes de la ciudad de México. Su pleito con Nadro es igual al que tienen con Benavides: al ser distribuidores mayoristas de medicinas y poseer al mismo tiempo cadenas de farmacias detallistas, la competencia que ejercen con los boticarios en pequeño es calificada como desleal por parte de las principales organizaciones. Claro que esto no implica que le puedan dejar de comprar una larga lista de medicinas, junto con los chocolates –Hershey’s, la marca Thermorub o los cosméticos de L’Oréal. Después de todo, quién puede vivir sin agua –Evian.

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